Carnicero recibe amenaza con dos balas y un manuscrito en Pedro Juan

El carnicero Elías Ocampos, propietario de la Distribuidora de Carnes Amambay en el barrio San Gerardo de Pedro Juan Caballero, fue víctima de una intimidación este miércoles. Un motociclista dejó frente a su local un manuscrito en portugués con amenazas directas y dos balas de fusil, en medio de un conflicto por el precio de la carne en la ciudad.
Carnicero recibe amenaza con dos balas y un manuscrito en Pedro Juan

Un hecho de intimidación se registró este miércoles 17 en el barrio San Gerardo de Pedro Juan Caballero, donde el carnicero Elías Ocampos, dueño de la Distribuidora de Carnes Amambay, recibió un manuscrito con amenazas directas y dos balas de fusil dejadas frente a su negocio por un motociclista.

El escrito, redactado en portugués, advertía: “Elías Ocampos. Venimos a darte una última advertencia: deja de presionar a los carniceros aquí en PJC y vende tu carne al mismo precio que todos. Si no cumples, te arrancaremos la cabeza”.

Imágenes de circuito cerrado muestran al motociclista detenerse, dejar el sobre con el mensaje y las balas, para luego darse a la fuga.

Ocampos manifestó que la amenaza estaría relacionada con el debate por el precio de la carne en la ciudad. “Me dejaron una esquela y dos proyectiles frente a mi negocio. Una moto vino, dio la vuelta y lo dejó todo aquí”, señaló.

Explicó que el conflicto se intensificó después de presentar públicamente documentos que avalan los precios accesibles de su carne. “Antes circulaban audios diciendo que iban a cerrar mi negocio. Yo llevé mis papeles a una emisora para demostrar que todo está en regla. No se puede cerrar un negocio por vender carne a un precio justo”, afirmó.

El carnicero acusó al diputado Santiago Benítez de alentar la presión en su contra tras reuniones con un grupo de comerciantes del rubro. “Ese diputado les dice que deben cerrar mi negocio porque vendo barato. Incluso lo repite en su programa de radio”, expresó.

Sobre las acusaciones de competencia desleal, Ocampos aseguró que su empresa faena ganado en un frigorífico propio en Zanja Pytá, habilitado por Senacsa, y que toda la cadena de distribución cumple con las normas sanitarias. “La carne llega en camión refrigerado, se guarda en cámara fría y vendemos como el cliente quiere. Todo documentado. No vendemos fiado”, aclaró.

Finalmente, reconoció haber publicado un video donde acusa a otros carniceros de ingresar carne de Brasil sin documentos. “Ellos me acusan sin pruebas, mientras yo tengo pruebas de que hacen ese trabajo irregular. La amenaza seguramente viene de ese lado”, concluyó.

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